CONCURSO “CONSTRUYE UN PUENTE HACIA TU FUTURO”

Los alumnos de Tecnología Industrial II de 2º Bachillerato Gabriel Labarga, Jorge Lacruz, Jorge Legaz, Pablo Martínez y Lucía Soro, han sido galardonados con un primer en este concurso que convoca la Escuela de Arquitectura y Tecnología de la Universidad San Jorge, patrocinado por Pastas Romero, para Centros Educativos. La competencia era realmente dura y nos sentimos muy orgullosos de su éxito y de su gran labor, puesto que han realizado un gran esfuerzo y sacrificio, ya que han tenido que compaginar este proyecto con la preparación de los exámenes finales de curso y  Evau, por tanto su disponibilidad y capacidad de trabajo es de alabar y de reconocer.

Los grupos participantes debían construir un puente que salvara una luz de 1 metro de longitud con los únicos apoyos de los extremos de dicha luz y que aguantara una carga puntual mínima de 1 Kg durante un minuto de tiempo. Como material de construcción se podía utilizar únicamente pasta alimenticia en cualquiera de sus formatos. Las uniones se podían resolver con un compuesto de CIANOACRILATO (Loctite o similares) y bicarbonato sódico.

La idea inicial del puente era buscar un diseño atractivo e interesante, que a la vez tuviera cierta complejidad técnica y que permitiera cumplir las condiciones del concurso realizando un puente ligero, estable y técnico. Para ello, se hicieron varios bocetos iniciales, decantándonos por el que nos resultó más interesante: Un puente atirantado a partir de dos estructuras  A la hora de elegir la pasta a utilizar, no hubo muchas dudas y se optó por utilizar macarrones (tipo penne) armándolos con espaguetis en su interior (simulando una estructura de hormigón armado). Por la especial forma de este tipo de pasta, las uniones resultaron complejas de realizar, si bien, el resultado final fue muy bueno. Se optó por buscar estructuras triangulares, pues como se estudia en tecnología, el triángulo es la única figura geométrica indeformable. Si se ejerce una fuerte presión sobre un cuadrilátero, se acaba por deformar. Lo mismo ocurre con todos los polígonos, excepto con el triángulo, que es el único que ofrece una rigidez suficiente y también un carácter indeformable.

Por eso el triángulo suele ser utilizado en la construcción de estructuras de gran tamaño que deben soportar grandes pesos. Un buen ejemplo de su uso insustituible lo encontramos en las torres de tendido eléctrico, puentes, naves, andamios entre otras estructuras grandiosas.

Lo más complicado fue realizar las uniones y conseguir, por el tipo de diseño escogido, la estabilidad necesaria, ante la ausencia de una cimentación (como es evidente) que evitara una flexión  excesiva en la parte central.

Como no puede ser de otra forma, nos sentimos muy orgullosos de nuestros alumnos y estamos seguros de que ha sido una experiencia enriquecedora para ellos y de la que habrán sacado conclusiones muy positivas.

Enhorabuena.