Descubrir a Lorca a través de sus cartas

LORCA, la correspondencia personal es una producción de Histrión Teatro en colaboración con el Centro Federico García Lorca (Granada), Gran Teatro de Córdoba, Teatro Cervantes (Málaga), Teatro Lope de Vega (Sevilla) y Junta de Andalucía. La dramaturgia y dirección corren a cargo de Juan Carlos Rubio (Premio Andalucía de la Crítica 2014, Premio Lope de Vega 2013). Protagonizan Gema Matarranz y Alejandro Vera.

Como dice el autor de la obra “Me fascina Lorca como escritor. Y me fascina como individuo. Y un buen día encontré el material que une su faceta profesional con la personal: su correspondencia. Hallé cartas tristes, burlonas, irónicas, teatrales, surrealistas y de un realismo hiriente y fascinante. Con todo este material he construido este espectáculo, un puzle sin complejos, un homenaje sin fisuras a la poética y la tragedia en la vida y obra de Federico García Lorca, un espectáculo que solo puedo concebir yendo de la mano de una compañía teatral tan sólida y talentosa como Histrión. Juntos navegaremos por la sangre de Federico, que por suerte y por desgracia sigue más fresca que nunca ochenta años después de haber sido derramada”.

La obra comienza de una manera que descoloca al público presente. Los actores avisan a la audiencia de que algo va a ocurrir, que lo que se va a presenciar va a remover por dentro, que nada va a ser igual…que las apariencias engañan… y en ese momento los actores van destrozando el decorado que consistía en un amable saloncito de la época y convirtiéndolo en un calabozo. Así es el inicio de Comedia sin título… “Venís al teatro con el afán único de divertiros, y tenéis autores a los que pagáis, y es muy justo, pero hoy el poeta os hace una encerrona porque quiere y aspira a conmover vuestros corazones enseñando las cosas que no queréis ver, gritando las simplísimas verdades que no queréis oír”.

Aquí da comienzo este apasionante viaje por la corta pero intensa vida de Federico. Una hora antes de ser ejecutado Federico reflexiona acerca de su vida, aterrorizado por la muerte inminente que le acecha recordando las múltiples cartas y textos escritos a lo largo de su trayectoria. Textos y cartas perfectamente escogidos para poder hilvanar el hilo conductor de la obra.

Textos de su primera época, de su adolescencia reprimida, de sus deseos de escribir, de la oposición de su padre a los deseos de su hijo de no seguir estudiando; textos y cartas de su época en la Residencia de Estudiantes; cartas que nos aclaran su relación tan especial con Dalí y con su buen amigo Buñuel; el problema de su condición sexual y cómo le va dando salida (referencias a El Público, “¿Por qué no puede haber un Romeo de 30 años y una Julieta que sea un muchacho de 15?”); alusiones a su gran amor Emilio Aladrén y al último amor conocido Rafael Rodríguez (secretario de La Barraca; textos que nos hablan de su preocupación por los demás, por los necesitados, por las injusticias…en donde confiesa estar “separado” de esa iglesia “que gruñe como un oso panza arriba”.

Lugares evocados, su Granada natal, Madrid, Cadaqués, Nueva York, Argentina y su querida Cuba…y sus textos… De la mano de un actor y una actriz camaleónicos de múltiples registros en un intento de reflejar esa dualidad de la personalidad tan compleja y sensible de Federico, hemos visto al Lorca angustiado por sentirse incomprendido, al Lorca asustado porque le ve las garras a la muerte, el Lorca enamorado hasta los tuétanos y el Lorca desengañado que cree morir de amor, el Lorca enfadado cuando sus amigos o la crítica lo llaman “amigo de los gitanos”, el Lorca creador, genio sin freno, de escritura compulsiva, buscando siempre la metáfora más ingeniosa.

No han faltado referencias a sus Canciones, a su Romancero gitano, como “Romance sonámbulo” o “Romance a la Guardia Civil”; magníficos recitados de Poeta en Nueva York como “Aurora” y “Oda a Walt Whitman”. La risa no ha faltado en los momentos más surrealistas como en el texto de “La gallina” (cuento para niños tontos): “Las gallinas no podían más. Tenían las crestas llenas de escarcha y los piojitos tocaban sus campanillitas eléctricas por el hueco de las bofetadas”. Y no podían faltar sus referencias a Sonetos del amor oscuro, donde la audiencia ha quedado pegada a sus butacas. Momento de mayor tensión es el del cuchillo, reproduciendo un fragmento de Bodas de sangre, que ha servido de enlace para el más duro de los finales. El silencio se ha hecho en el teatro cuando sonó el disparo en su nuca.

Lorca es un autor que, pese a la complejidad de sus textos, atrapa y remueve por dentro…él era consciente y terminamos con sus palabras dadas en una Charla sobre teatro: “El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre”.