Día de la Paz

Un año más todo el colegio nos hemos unido por una noble: gritar al mundo que queremos la paz, y no una paz cualquiera, sino la paz que brota del corazón y se construye en comunidad.

En el acto se ha leído un manifiesto escrito por los alumnos, se ha hecho una oración y se ha cantado mientras entre todos construíamos la frase motivadora de la campaña de este año: “La paz brota del corazón y se construye en comunidad”. Una frase que tiene 43 letras como 43 son las clases que hay en el colegio.

Al final se han soltado 12 globos blancos como símbolo de nuestros mejores deseos para todas las personas.

 

 

Manifiesto de la paz

Hoy es el día escolar de la paz y no violencia, por lo que nos hemos juntado todo el colegio para manifestar nuestro deseo por un mundo más igualitario, justo y humano. Queremos un mundo donde reine la paz.

Pero… ¿qué es la paz? Si buscamos la palabra en el diccionario, vemos que se define como la situación o estado en que no hay guerra ni luchas entre dos o más partes enfrentadas. Así de primeras, todos admitimos esta definición. Sin embargo, reflexionemos un poco.

La historia está llena de guerras y conflictos, aunque también de acuerdos y tratados de paz. Desde que el hombre es hombre, luchamos por conseguir nuestro beneficio propio, por tener más poder y poseer más. Tomemos como ejemplo la conquista del continente americano. Se mataron a miles de personas y se les arrebató sus tierras y cultura en busca de riqueza y prosperidad. O, sin ir más lejos, el conflicto eterno entre clases sociales.

Por otro lado, si prestamos atención a la rendición de Japón en 1945 tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, vemos que después de una guerra viene la paz. Pero mi pregunta es: ¿verdaderamente podemos considerar esa rendición como paz? Es cierto que el conflicto terminó, pero sabemos que no existía otra opción. Si Japón no se hubiese rendido, probablemente habría sido bombardeado hasta su total destrucción.

Entonces, la respuesta es un rotundo no. Porque no podemos conseguir la paz mediante el total sometimiento de nuestro enemigo. Porque no podemos conseguir la paz si todavía existe el recelo, el odio y el rencor. No puede existir la paz donde haya discriminación, egoísmo, sensación de superioridad, o derecho por nacimiento. Porque además, la paz no viene determinada por meros acuerdos entre líderes políticos, sino que significa mucho más. Significa, lo primero de todo, colaboración. Una persona por sí misma no puede conseguir la paz mundial. Pero si todos ponemos nuestro grano de arena, podemos, al menos, construir un mundo mejor. Asimismo, la paz significa amor y respeto al prójimo, significa solidaridad con el necesitado y empatía con el que es diferente a nosotros. Es ayudar sin esperar nada a cambio, abrir el corazón y la mente antes que la boca, luchar por combatir las injusticias y derribar todas las barreras que nos aíslan de los demás. Y por ultimo, significa estar en paz con nosotros mismos.

Y vale, admito que soy un/una soñador(a), que todo suena demasiado utópico y que es imposible conseguir la paz mundial. Pero solo sé dos cosas: que Martin Luther King también tenía un sueño, y que nada podemos perder por intentarlo.